ignorados. La
democracia vive una crisis profunda. Confiesa Luis Herrera Campis.
Luis
Herrera Campins es postulado por COPEI a la presidencia de la República para
las elecciones del 3 de diciembre de 1978, en las que resulta vencedor, desempeñándose como Jefe de Estado para el período 1979-1984. Durante su gobierno, los
ingresos por concepto de venta de hidrocarburos se triplicaron, pero ello no
impidió que el Estado contrajera importantes deudas con instituciones
financieras extranjeras, hasta el punto de que la deuda pública ascendió a 25
millardos de dólares obligando al Banco
Central de Venezuela a declararse insolvente en febrero de 1983, lo que desató
una de las crisis económicas y financieras más graves de la historia reciente
del país, el resultado fue la devaluación de la moneda el 18 de febrero de ese año, en el llamado Viernes
Negro.
La inflación no es
sólo terrible por empobrecer a la gente, sino que además, cuando va acompañada
de controles, es un enorme caldo de cultivo para la corrupción. En el llamado
"viernes negro" del 18 de febrero de 1983 el bolívar es devaluado en
cerca del 100% y se crea el fraudulento Régimen de Cambio Diferencial (RECADI).
Bajo RECADI surge un complicado sistema cambiario de cuatro niveles y la moneda
cae de Bs. 4,30 a 12,75 por dólar tan sólo en 1983. Finalmente, al terminar
RECADI en 1989, el bolívar llega a 39,60 por dólar y, según la prestigiosa
revista Visión, se malversaron alrededor de US$ 60 MMM, o sea casi el doble del
monto de la deuda externa venezolana en ese momento. RECADI es considerado el
caso más espectacular de corrupción en toda Latinoamérica, quizás en el mundo entero.
En el tercer volumen del Diccionario de la Corrupción en Venezuela, editado por
el Consorcio de Ediciones Capriles, se indica: El caso RECADI constituye la
expresión culminante del proceso de degradación moral de la Venezuela
contemporánea ... Tiene dos vertientes muy bien definidas: la de los
comerciantes e industriales particulares que obtuvieron los mayores beneficios
de la gigantesca estafa a la nación y la de los funcionarios públicos, de mayor
o menor jerarquía, que fueron sus cómplices directa e indirectamente, por
acción u omisión. Cabe resaltar la complicidad evidente del Banco Central de
Venezuela y de las Fuerzas Armadas, que hizo posible la realización de la
gigantesca estafa.
-Los cuatros de las
Fuerzas Armadas ya no son los oficiales de montonera que se habían formado en
las guerras civiles y en los cuarteles donde no existía la formación académica
que existe hoy en día. Ahora los oficiales saben que no tienen nada que ganar y
en cambio si mucho que perder, en una aventura golpista. Y que difícilmente
encontrará dentro de sus propios compañeros de armas, el ambiente y la
solidaridad para promover una salida de fuerza. Implica, Eduardo Fernández, en
1980.
No hay comentarios:
Publicar un comentario